TRIVIUM + SHVPES + SIKTH

El viernes 17 Marzo, lugar, sala Apolo de Barcelona, un antiguo teatro convertido en sala de conciertos.

Uno de los esperadísimos conciertos organizados por el Resurrection Route, la “gira” que prepara anualmente la organización del festival Resurrection Fest para dar a “conocer” su ya famoso festival.

En esta ocasión la noche la abría Shvpes, para mi unos grandes desconocidos, que bien podría no serlo ya que la banda inglesa tiene como frontman a Griffin Dickinson ( a ver si ha alguien le suena el nombre) que me sorprendieron gratamente, cargados de fuerza y energía, un gran concierto en el que me sorprendió un poco la actitud del público, bastante parado para una música tan cañera, hubo un momento en el que el cantante de la banda saltó al público para intentar crear un pogo en el que al menos, los asistentes, respondieron.

Tras unos cambios, salió a escena Sikth, una banda compuesta por dos cantantes que se turnaban vocalmente, melódico y gutural un grupo que mezcla el metalcore con aires progresivos. El grupo no paró de gritar, saltar y moverse por todo el escenario.

Un gran concierto en el que aunque la sala se terminó de llenar por completo y la actitud de los allí presentes mejoró y el ambiente era más cálido que el grupo anterior. No percibí la energía que merecía un espectáculo como el que ofreció la banda. Quizás por desconocimiento, no ser grupos tan populares…

y por último tras un rato de espera comenzó a sonar, Run to the hills de Iron Maiden, para dar paso los esperados de la noche, Trivium, entraron en escena con The end of Everything,.

La primera novedad de estos Trivium se centra en el batería, de reciente incorporación a la banda y que no se nota en ningun momento ningún tipo de descoordinación entre ellos, como si hubiese estado siempre ahí.
Durante el concierto repasaron grandes temas como Rain, Down from the sky o temas de su último disco Silence in the Snow, que en principio no me gustó mucho porque distaba de lo que Trivium nos tenía acostumbrados pero en directo…. en directo es otra cosa.
La sala coreaba cada uno de los temas, saltaban, gritaba, formaron varios circle pitt, toda la energía reservada de los teloneros la soltaron aquí.

Parecía que la sala se vendría abajo y que la barrera que separaba a los asistentes del foso en cualquier momento caería.
La anécdota la produjo el bajista, que tras todo un concierto sin parar de moverse y con una energía increible, justo en el último tema de la banda, el más conocido, In waves, se le estropeó el “manos libres” y a la velocidad de la luz tuvieron que acudir al escenario para enchufar el cable al bajo, todo ello sin parar ni un segundo el tema.
He tenido la oportunidad de ver en varias ocasiones a Trivium y hay una cosa que me queda clara. No pierden calidad, siempre dan unos espectáculos de 10, sin pegas ni peros.
Un setlist variado que agrada tanto a fans de la banda como recientes descubridores de ellos, variedad con himnos clásicos y coreados, temas más relajados ( dentro de lo que el metalcore permite) y temas mucho más agresivos.
Un concierto de 90 minutos como es habitual que se pasaron en un parpadeo.

Crónica:

Marta Lapeña

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