SABATON + ACCEPT + TWILIGHT FORCE

SABATON + ACCEPT + TWILIGHT FORCE

Sábado 21 de Enero de 2017 – WiZink Center – Madrid

Se presentaba una gran oportunidad para dejarse caer por la capital para disfrutar de la descarga brutal de los suecos Sabaton durante su gira “The Last Tour”, en la que, van acompañados de unos teloneros de lujo como son los teutones Accept. Precisamente este hecho ha suscitado mucho debate y controversia acerca de quién debería ser telonero de quien, pero no entraremos en ese terreno, abonado ya de por sí por los tabloides metaleros mundiales. Simplemente hay que verlo como un acuerdo entre dos grandes bandas para realizar una extensa gira europea. Esta colaboración permite que los amantes de la buena música disfrutemos de noches mágicas que guardar en el recuerdo. Sin ir más lejos, en nuestra el principal interés residía en Accept, aunque también estábamos algún que otro fanático de Sabaton.

Yendo al grano, nos gustaría empezar por comentar el concierto de Twilight Force, pero lo poco que podemos decir es que se oía lejano desde la fila de guardarropa. Será una de las partes negativas de la noche, la segunda y última será el tema del sonido de la actuación de Sabaton.

El concierto de Accept fue algo antológico, las tablas de los germanos quedaron patentes desde el primer segundo. Tal y como nos habían vaticinado, el concierto fue una apisonadora sónica, toda la banda estuvo sensacional, pero destacable fue la contundencia aplicada a su batería por parte de Christopher Williams. Sin embargo, como cabía esperar, Wolf Hoffmann fue quien más se hizo notar, tocando casi todos los solos y dejándose ver bastante tiempo en la zona central del escenario. Accept abrieron con temas de sus últimos discos, primero con “Stampede”, y luego con un muy bien recibido “Stalingrad”, que sonó apoteósico.

Tal era el entusiasmo del público que pensé que podrían centrarse casi únicamente en los temas post Udo, pero claro, Accept son Accept, además de por su valía, por toda la historia que llevan a sus espaldas y no tardaron en demostrarlo con “Restless and Wild”, y luego con “London Leather Boys”. La verdad que el señor Tornillo tiene una capacidad para llegar vocalmente a donde nos tenía acostumbrados el propio Udo, a quien no extrañamos en toda la noche. Había que volver a la actualidad, en este caso de la mano de “Final Journey”, entró muy bien este tema tan dinámico apoyado por el sonido tan excepcional de la actuación, ¡vaya trallazo! A continuación tiempo para otro clásico, “Princess of the Dawn”, alargado como siempre, permitiendo al respetable que coree el estribillo a pleno pulmón. Comentaremos simplemente que no la alargan tanto como cuando vimos a Dirkschneider el año pasado (Leyendas del Rock), eso ya se antoja que es estirar demasiado el tema.

Fast a shark” fue totalmente pelopúntico para un servidor, con la miniintro pregrabada del tema yo estaba completamente extasiado sabedor de lo que se nos venía encima. No defraudaron, el tiburón nos pasó por encima y nos hizo trizas, una delicia, si el paraíso existe, en ese momento estaba en el WiZink Center de Madrid. No nos estábamos recuperando y ya caía el “Metal Heart”, ¡cómo se coreó este tema con las notas del gran Beethoven intercaladas! Seguíamos subidos en una nube mágica a la que nos habíamos montado hacía rato. El bueno de Wolf Hoffmann es el verdadero frontman de la banda, todo el mundo estaba pendiente de él a la hora de aplaudir en el estribillo. Luego “Teutonic Terror” hizo justicia sonora de por qué se le guarda lugar tan honorable en el tracklist de Accept porque tras este tema cayó el himno definitivo sempiterno de la banda: “Balls to the Wall”. Nada más que decir, si la actuación había sido de matrícula el broche de oro no lo fue menos, lo única pega que se podía sacar a este momento era saber que esto se iba a acabar, pero venían Sabaton para continuar con este despliegue para los sentidos, esta catarsis musical que es el metal de calidad en vivo.

Tras casi media hora de “descanso” para los preparativos de Sabaton comenzó la actuación de los suecos con el homenaje póstumo a Rick Parfitt (Status Quo) poniendo la grabación de la versión del clásico “In the Army Now” como antesala a su espectáculo. Tras escuchar la melodía de The March to War, Joakim hizo su aparición con el consabido grito de guerra “This is Sabaton and we play heavy metal” mientras empezaba a sonar “Ghost Division” haciendo las delicias de los miles de asistentes.

El sonido estaba sensiblemente bajo y al bueno de Joakim no se le escuchaba todo lo bien que cabía esperar, esto no fue óbice para que la banda se entregara al máximo contagiando al respetable su energía y ganas de pasarlo bien bajo los cañonazos sonoros de las huestes suecas.

Tras el clasiquísimoGhost Division” cayó el primer tema de la noche del último disco que se presentaba aquella noche, en este caso “Sparta”, con unos guerreros ataviados al más puro estilo espartano, acompañando a la banda entonando los ¡Uh Ah! Tan característicos del tema.

Llegaba la hora de “Blood of Bannockburn”, con su fanfarria pregrabada, lo cual podría ser requisito para ajustar el nivel sónico de su actuación, aunque no era suficiente, se necesitaban más decibelios y potencia en este espectáculo.

El clásico “Swedish Pagans” fue un punto de inflexión, ya que nos terminó de meter en el concierto. Todo el pabellón coreaba al unísono el Oooh Oooh tan característico del himno.

De nuevo volveremos al último disco para escuchar el tema homónimo “The Last Stand” que sentó como un clásico más por la entusiasmada respuesta del público que no dejó de menear las manos con cada golpe de la canción. Rescatando un nuevo clásico de la talla de “Carolus Rex” Sabaton no dieron tregua al público quienes seguimos en éxtasis saltando y armando los brazos sin descanso. Prosiguieron con “Union (Slopes of St. Benedict)” segundo tema que caía del álbum “Art Of War” para enlazar con la brutalísima “The Lion From The North” que seguro encandiló al público más power metalero.

The Lost Battalion” sonó correcta, sin pena ni gloria, no parece que se quede como fija en el repertorio de los suecos. A continuación otro tema del disco Heroes, “Far From Fame” en este caso, tema que transmitió mucha energía al público. Acto seguido tocaba relajarse con un tema acústico, pero la gran pareja escenográfica conformada por Joakim y Tommy nos regaló un momento memorable cuando el cantante se puso a tocar lo nuevo que había compuesto y sonó el “Jump” de Van Halen. Tommy se puso al piano, con el resto de la banda sentada en taburetes interpretando “The Final Solution”.

Dejaron el tema acústico porque era hora de volver a meter caña, para ello Joakim se animó con la guitarra, y para demostrar su valía a las 6 cuerdas tocó un poco de la melodía típica del Beat It de Michael Jackson. Comentó que el propio Michael le pidió que tocar la guitarra en su gira de reunión, y que esto era cierto porque ya estaban en contacto cuando Joakim era un niño. Esta broma sirvió para presentar el siguiente tema, llegó la hora de “Resist and Bite” con el que pudimos vibrar y botar con ganas. A continuación otro tema del Heroes, convertido ya en clásico, “Night Witches” cayó cual obús poniendo el pabellón a botar con su pegadizo estribillo. “Winged Hussars”, de su último disco, cerró la actuación antes del necesario y obligatorio bis.

Primeros acordes del “Primo Victoria” empiezan a sonar… y ni qué decir tiene lo que supuso para todos los que nos congregábamos esa noche, todo el mundo cantando como si le despellejaran vivo sumidos en el éxtasis al que te somete el tema. Si llega a sonar con el doble de decibelios cogemos un fúsil y vamos a matar nazis.

En este momento cayó otro tema del último disco, “Shiroyama”, no faltan motivos, este temazo está llamado a engrosar la lista de clásicos de los suecos. Comentar que en esta canción y en alguna más en la pantalla gigante se podían leer los estribillos, lo que permitió que para quien no estuviera versado en la lengua de Shakespeare le permitiera entonar el cántico como uno más del ejercito sonoro que son los seguidores de Sabaton.

Para terminar cayó “To Hell and Back”, con Susana en el escenario, una fan cuyo sueño era estar arriba con ellos en el escenario. Disfrutó de la canción casi en primera persona sentada encima de la parte inferior de la tanqueta que era la batería de Hannes Van Dahl. Con este temazo acabó la noche bajo la lluvia de un mar de tiras de papel, lo cual supuso un colofón apoteósico a la actuación, aunque estas cintas desteñían un poco, que se le pregunten a un servidor.

SETLIST Accept:

Stampede
Stalingrad
Restless and Wild
London Leatherboys
Final Journey
Princess of the Dawn
Fast as a Shark
Metal Heart
Teutonic Terror
Balls to the Wall

 

SETLIST Sabaton:
[Grabado] In the Army Now (Bolland & Bolland song)
[Grabado] The March to War
Ghost Division
Sparta
Blood of Bannockburn
Swedish Pagans
The Last Stand
Carolus Rex
Union (Slopes of St. Benedict)
[Grabado] Dominium Maris Baltici
The Lion From the North
[Grabado] Diary of an Unknown Soldier
The Lost Battalion
Far from the Fame
The Final Solution (acoustic)
Resist and Bite
Night Witches
Winged Hussars
Encore:
Primo Victoria
Shiroyama
To Hell and Back
[Grabado] Dead Soldier’s Waltz
[Grabado] Masters of the Word

 

Crónica :

Lorenzo Cubeles

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.